A continuación cada nivel hizo un baile relativo a su disfraz. Nosotros disfrutamos mucho bailando como chinitos.
Luego los papás de la charanga leyeron el pregón y cantaron y bailaron. !Menuda sorpresa nos llevamos al rato cuando aparecieron de luto diciendo que se había muerto la sardina y que había que enterrarla! Incluso muchos de nosotros preguntábamos a las profes qué le había pasado a la pobre.
Como fin de fiesta terminamos con un chocolate bien calentito y bizcochos que nos recargó las pilas.
Agradecemos a los papás de la charanga que nos animaran tanto en la fiesta y a los nuestros... !gracias por sorprendernos una vez más con los disfraces de vuestros hijos! !Iban guapísimos! Disfrutad de las FOTOS




